lunes, 11 de junio de 2012

Hombre infiel


Era una mujer muy bella que decidió irse de vacaciones con su madre moribunda. El sueño de la madre era conocer Cuba (¿Quién lo hubiera dicho? Habiendo tantos lugares hermosos por conocer…). El esposo de ella no podía viajar pero confiaba mucho en su mujer (¿Confiaba mucho?  emm sí, confiaba)

          Cuba, el país donde los ciudadanos son esclavos y los turistas más libres que en el resto del mundo, dónde no importa el anillo de casados ni los hijos traídos al mundo, a esa Cuba comunista viajan madre e hija.

          El esposo las despide y su confianza no tardó en dejarlo durmiendo sólo. La tercera fue de insomnio y la cuarta ya fue una burla. No es que no confiara pero mejor era estarse seguro.

          Llega a las oficinas del señor detective, que humillación, ¿Cómo fue si quiera capaz de pensar en esto? El nunca fue celoso. Entra pensando en esto y cuando explica el motivo de su visita decide interiormente pasar por la iglesia confesarse, ¡Que maldito desconfiado!

          El informe del detective llega exactamente 12 horas antes de su mujer. Ni él se imaginó que iba a ser capaz de abrirlo. Se detiene antes de sacar las hojas, ¿Porqué es tan cruel? Es la peor persona del planeta tierra su piadosa esposa se lleva a su suegra a visitar el país más horrible únicamente para cumplir el sueño de la pobre anciana y él como basura que es sospecha de la pobre muchacha. Es una vergüenza, un deshonor, ¿Cómo va a mirarla a la cara ahora?

          -Hola mi amor, te extrañe y la verdad no te creo nada. Gaste la plata que nos pudo hacer falta en pagar un detective

          Es de lo peor. Él no quiso viajar para no tener que aguantarse a la vieja y sin embargo gastó el dinero en pagarle unas vacaciones en cuba a un detective. Encima de malo, estúpido.

          Le caen las lágrimas por las mejillas, nunca podrá recomponerse, es un mal esposo, un mal yerno. Lee su sentencia de muerte que empieza con un: Marta Cuvel – Francia 123,  La Habanna,  Cuba  y sigue con un horrible 23 de septiembre de 2011.

          Reza a su Dios antes de seguir y he aquí que se produce el milagro en el segundo párrafo está escrita su redención “sujeto blanco, 34 años de edad ingresa a la habitación de la sospechosa. Sospechosa despide sujeto blanco después de 72 minutos en ropa interior de satén blanca…”

          Dios existe y al parecer no sólo mando un “ángel blanco de 34 años” si no también otros cuatro o cinco.

          Él eleva una oración de agradecimiento a su Dios piadoso y fiel y sale a recibir a su mujer. No sin antes quemar el papel que da testimonio de que su Dios siempre lo escuchará.
Ade Garbuio

Opio de amapola

Siempre quise correr en un campo de amapolas, desde niña me pareció que la escena mas romántica de cualquier película era ésta. Pero hay que tener cuidado con lo que deseamos, hoy me veo a mi misma corriendo por mi libertad en mi propio campo de amapolas y lo único que pienso es en que nunca debí aceptar ese trato con el italiano bigotón, o de que debí informarme mejor sobre el comercio de mi amada flor. 
Ade Garbuio

Retraso


'Caminar hacia el baño paseando por la escuela. Analizar cada baldosa, cada planta, y cada sonido para no tener que volver. Detenerme frente al armario de escobas, sonreír ante la ironía de pensar que tal vez simular ayudar pueda servirme de excusa. Detenerme a observar una lámpara vieja y sucia. Recordar el cuento enfermizo que leía antes de salir. Agarrarla rápidamente y frotarla lleno de ilusiones. Darme cuenta de lo idiota que parezco y arrogarla sin volverla a mirar. Subir las escaleras sin sospechar que dos ojos de genio esperarán por siempre que vuelva a reclamar mis tres deseos.'
Ade